Asunto: REIMPLANTACIÓN DEL GRADO DE HISTORIA
DE AMERICA EN LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
Han transcurrido más de cinco meses desde que le escribí al Rector de la Universidad de Sevilla instándole para que se reimplantara el Grado de Historia de América, cuya desaparición es tan sorprendente y universalmente disparatada como si la Hermandad del Rocío de Triana decidiera no hacer más el Camino y donara el Simpecado para el Museo de Artes y Costumbres Populares.
El Rector no me contestó y Sevilla dejaba en manos de la Universidad de Valladolid (o sea, perdíamos categoría, primacía, importancia, dinero, empleo, parte de nuestra seña de identidad, parte de nuestra historia hegemónica mundial, personalidad, reconocimiento intelectual), por ejemplo muy negativo, el que el mismo mes pasado se celebrara en aquella ciudad un congreso internacional conmemorando el V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Noticia bastante triste y estúpida (para Sevilla) como para echar al Rector de nuestra Universidad por necio, y lo dice quien fue becario del capital universitario de Sevilla y premio extraordinario, quien contó con la amistad de los Excelentísimos Señores Rectores Don José Antonio Calderón Quijano y don Francisco González García en una época más noble y culta que la actual.
Excelentísima Señora Presidenta, en su mano está el que la Universidad de Sevilla recobre el Grado de Historia de América, una titulación más que lógica para impartir en nuestra ciudad. Le abrumaría con argumentos múltiples para justificar esta propuesta frente al desmán cometido. Baste un texto que encontré no hace mucho visitando la biblioteca de la Universidad de Santiago, en una de cuyas páginas leí: “Desde fines del siglo XIX se venía debatiendo acerca del interés del desarrollo de los estudios históricos hispanoamericanos, fundamentalmente los vinculados al período colonial, y sobre la necesidad de crear un centro que respondiese a ese proyecto. El riquísimo acervo existente en el Archivo de Indias y la posibilidad de aprovechar su riqueza parta esos objetivos, convertían a Sevilla en el lugar propicio para su establecimiento. El Instituto (de Estudios Americanistas) fue la primera respuesta a ese proyecto, que ya en los años cuarenta tendría continuidad en la Escuela de Estudios Hispanoamericanos” (Varios Autores, <Cien años de la Biblioteca América (1904-2004)>, Universidad de Santiago de Compostela, La Coruña, 2004, página 27). Después se establecerían los estudios universitarios para obtener la Licenciatura en Historia de América.
Excelentísima Presidenta, adjunto copia del escrito al Rector, sellado en el registro de la Universidad el 25 de octubre de 2017, y le ruego que efectúe las gestiones pertinentes para que la Universidad de Sevilla reimplante el Grado de Historia de América, y así resuelva el desmán de que se haya suprimido.
Confiando en Su Excelencia, firmo la presente en Sevilla el doce de abril de dos mil dieciocho.
Doctor Antonio Egea López,
Numerario de la Academia Iberoamericana de La Rábida.
